Que un ultrasonido reporte uno o varios miomas no significa automáticamente que necesites una cirugía, y mucho menos que sea necesario retirar el útero. Los miomas uterinos son tumores benignos que nacen del músculo del útero. Pueden ser pequeños o grandes, únicos o múltiples y localizarse en distintas zonas del útero; por eso, dos pacientes con el mismo diagnóstico pueden necesitar estrategias completamente diferentes.
En consulta, la pregunta importante no es solamente “¿tengo miomas?”, sino “¿qué efecto están teniendo en mi salud y qué opción tiene más sentido para mí?”.
¿Cuándo se puede vigilar un mioma?
La decisión nunca depende de un solo dato. Valoro los síntomas, el tamaño de los miomas, su localización, si existe evidencia de crecimiento y la etapa reproductiva de la paciente. También es fundamental saber si desea embarazo en el futuro, porque conservar el útero puede ser una prioridad central.
Un mioma pequeño y asintomático puede requerir únicamente seguimiento. En cambio, sangrado menstrual abundante, anemia, dolor, presión pélvica, síntomas urinarios o intestinales, infertilidad en determinados escenarios o un crecimiento que amerite reevaluación pueden cambiar la conducta. La vigilancia también debe individualizarse: no existe un intervalo único de control válido para todas las pacientes.
Tener miomas uterinos no significa “quitar la matriz”
Una de las frases que más escucho es: “si tengo miomas me tengo que quitar la matriz”. No es correcto plantearlo así. Existen tratamientos médicos para controlar algunos síntomas y procedimientos que conservan el útero, como la miomectomía, además de otras alternativas que pudieran ser apropiadas según el caso.
Cuando una paciente desea conservar fertilidad o el útero, la localización, número y tamaño de los miomas ayudan a decidir si una miomectomía puede realizarse por histeroscopia, laparoscopia u otra vía. Cuando la histerectomía sí es la mejor alternativa, todavía queda una segunda decisión importante: cuál es la vía quirúrgica más adecuada.
¿Un útero grande obliga a hacer una cirugía abierta?
No necesariamente. El tamaño uterino influye, pero no es el único factor. La movilidad del útero, la anatomía vaginal, la presencia de adherencias o enfermedad fuera del útero, los procedimientos que deban realizarse al mismo tiempo y la experiencia quirúrgica también son relevantes.
Mi forma de planear una cirugía es intentar utilizar la vía menos invasiva que siga siendo segura y razonable para esa paciente. En mi práctica he logrado extraer por vía vaginal o mediante vNOTES úteros con miomatosis de aproximadamente 14–15 cm sin morcelación en pacientes seleccionadas. Esa cifra describe experiencia clínica personal; no debe interpretarse como un límite anatómico aplicable a todas las mujeres.En escenarios más complejos o dependiendo del tipo de cirugía planeada, la laparoscopia puede ofrecer una mejor opción y en algunos casos la cirugía abdominal abierta continúa siendo necesaria.
¿Y si nunca tuve partos vaginales?
Otro mito frecuente es: “mi cirugía no puede ser vaginal porque no tuve partos”. La ausencia de partos vaginales, por sí sola, no descarta esta vía. La factibilidad depende de la exploración, movilidad uterina, acceso, tamaño y características del útero, enfermedad asociada y experiencia del cirujano.
Por eso, la elección de la vía debe hacerse después de una valoración completa por un especialista en Uroginecología y no solamente a partir de una frase como “por el tamaño me tienen que abrir”.
La pregunta correcta es: ¿qué tratamiento se adapta mejor a ti?
El objetivo no es operar un resultado de ultrasonido, es tratar a una paciente. En algunas mujeres el mejor manejo puede ser observación. En otras, controlar el sangrado o el dolor con medicamento. Algunas necesitarán o querrán preservar el útero y otras se beneficiarán de una histerectomía. Y cuando se requiere cirugía, vale la pena revisar si existe una alternativa mínimamente invasiva antes de asumir que una incisión abdominal es obligatoria.
¿Te recomendaron cirugía por miomas?
Si tienes dudas sobre si necesitas cirugía, si es posible conservar el útero o qué vía quirúrgica puede ser adecuada para ti, una segunda valoración puede ayudarte a conocer tus opciones antes de tomar una decisión.
Fuentes médicas consultadas
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Uterine Fibroids.
- ACOG. Choosing the Route of Hysterectomy for Benign Disease. Committee Opinion No. 701.
- ACOG. Hysterectomy / Histerectomía.
