La adenomiosis ocurre cuando tejido similar al endometrio se encuentra dentro del músculo del útero. Puede producir menstruaciones abundantes, cólicos intensos, dolor pélvico o aumento del tamaño uterino, pero también puede encontrarse en estudios de imagen de una mujer que prácticamente no tiene síntomas.
Tener adenomiosis no significa que necesariamente necesites tratamiento
Este punto es importante. Si una paciente está asintomática o presenta molestias leves y ocasionales que no afectan su calidad de vida, en muchos casos puede mantenerse vigilancia. Un hallazgo de ultrasonido, por sí solo, no obliga a utilizar hormonas ni a realizar una cirugía.
La decisión de tratar se basa en qué problema está causando la enfermedad: sangrado, dolor, anemia, impacto en la vida diaria, deseo de preservar el útero y respuesta a tratamientos previos.
¿Cómo se diagnostica?
Actualmente el diagnóstico puede realizarse de forma no invasiva mediante ultrasonido transvaginal y, en casos seleccionados, resonancia magnética. La guía clínica No. 437 de la Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada reconoce ambas modalidades diagnósticas.
La resonancia no es obligatoria en todas las pacientes. Puede aportar información cuando el ultrasonido no es concluyente, la anatomía es compleja o se necesita una caracterización adicional antes de una decisión terapéutica.
Cuando el problema principal es el sangrado
La adenomiosis puede formar parte de las causas de sangrado uterino anormal. Antes de atribuir todo el sangrado a la adenomiosis se debe evaluar el contexto clínico y descartar otras causas según edad, patrón de sangrado y factores de riesgo.
Las opciones médicas descritas en guías incluyen antiinflamatorios, ácido tranexámico, anticonceptivos combinados, sistema intrauterino liberador de levonorgestrel, dienogest y otros progestágenos, así como análogos de GnRH en escenarios seleccionados. No todas son apropiadas para todas las pacientes.
Cuando predomina el dolor
En algunas mujeres el síntoma dominante es dismenorrea intensa, dolor pélvico o dolor con las relaciones. El tratamiento puede comenzar de forma conservadora y escalar según respuesta. También es importante considerar que la adenomiosis puede coexistir con endometriosis, miomas u otras causas de dolor.
¿La adenomiosis siempre termina en histerectomía?
No. La histerectomía es el tratamiento definitivo porque elimina el órgano donde se encuentra la enfermedad, pero no es la primera ni la única opción para todas las pacientes. Se considera sobre todo cuando los síntomas son importantes, han fracasado alternativas conservadoras y la paciente no desea preservar el útero.
También existen opciones intervencionistas y procedimientos conservadores en pacientes seleccionadas. La guía SOGC incluye embolización de arterias uterinas y diferentes alternativas quirúrgicas, pero su elección depende de la distribución de la enfermedad, objetivos reproductivos, síntomas y experiencia disponible.
¿Qué pasa si apenas tengo síntomas?
Si la adenomiosis aparece como un hallazgo y los síntomas son mínimos, es razonable vigilar. El tratamiento debe resolver un problema clínico, no únicamente una imagen. Durante el seguimiento, el cambio en patrón de sangrado, aparición de anemia, dolor progresivo o crecimiento uterino puede justificar una reevaluación.
Adenomiosis y sangrado después de la menopausia
El sangrado posmenopáusico siempre requiere evaluación. No debe atribuirse automáticamente a adenomiosis u otra condición benigna sin estudiar primero causas endometriales y cervicales relevantes.
Si tienes diagnóstico de adenomiosis, el objetivo de la consulta es identificar si realmente necesita tratamiento y, si lo necesita, elegir la opción que corresponda a tus síntomas y etapa de vida, no aplicar el mismo esquema a todas las pacientes.
Fuentes médicas consultadas:
Dason ES, et al. Guideline No. 437: Diagnosis and Management of Adenomyosis. J Obstet Gynaecol Can. 2023;45:417-429.e1. Enlace
